Ayelet Raz, una manifestante de 60 años en Tel Aviv, consideró que la comunidad árabe, que representa 20% de la población israelí, tiene derecho de integrar el gobierno.
“Es la última oportunidad de hacer un cambio real”, comentó la psicóloga. “Necesitamos darle una oportunidad a la paz, de lo contrario tendremos este derramamiento de sangre para siempre”, advirtió.
Ningún bloque obtuvo una mayoría en el parlamento israelí, de 120 miembros, tras las elecciones del martes.
Los partidos de mayoría judía contrarios a Netanyahu alcanzaron 48 escaños, mientras que los partidos de mayoría árabe -Raam y Lista Unificada- tuvieron 19 escaños entre los dos.
Una alianza entre los dos bloques les daría 67 escaños, una cómoda mayoría para los bandos contrarios a Netanyahu, pero algunos partidos opositores rechazan acercarse a los árabes.
“Árabes y judíos ganan juntos”, y “hay una mayoría para el cambio”, se leía en las pancartas de unos 500 manifestantes en Tel Aviv.
Los partidos árabes formaron parte del gobierno en una sola ocasión, cuando el líder de Raam, Mansur Abás, integró un gobierno de coalición de corta duración, de 2021 a 2022.
Abás dijo estar dispuesto a hacerlo de nuevo.
El líder de la Lista Unificada, Yusef Jabareen, dijo a la AFP que está dispuesto a apoyar a Eisenkot en Parlamento sin integrar su gobierno.
Pero Eisenkot, un exjefe militar centrista que comparte la visión de Netanyahu sobre algunos temas de seguridad, dijo que solo formaría un “gobierno sionista” cuyos miembros se comprometan con el “reconocimiento de Israel como un Estado judío, democrático y liberal”, y reconozcan a Hamás como “una organización terrorista”, condiciones que los dirigentes árabes han rechazado en el pasado.
Eisenkot ha dicho que no quiere depender de las listas árabes, pero no ha rechazado explícitamente su respaldo.
“Quiero que (el bloque opositor) tenga el valor de hacer lo correcto”, declaró Sharon Balaban, un productor de video de 55 años en Jerusalén.
Al margen de la manifestación en Tel Aviv, más de 100 simpatizantes de Netanyahu hicieron su propia actividad.
“Los dos partidos árabes son de Hamás”, aseguró Rebecca Schindler, de 60 años. “Quieren convertir a Israel en un país palestino”.
Se espera que el presidente Isaac Herzog pida el jueves a Netanyahu o Eisenkot formar un gobierno.