Washington. Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó temporalmente la construcción del gigantesco ‘arco del triunfo’ promovido por el presidente Donald Trump en Washington, pocas horas después de que una comisión pública aprobara el proyecto.
La magistrada de distrito Tanya Chutkan determinó el jueves que el Gobierno no podrá comenzar las obras en las próximas dos semanas, mientras el tribunal examina los cuestionamientos legales contra el monumento.
La decisión puso en duda el futuro de una estructura que tendría 76 metros de altura y cuya construcción Trump pretende impulsar como parte de sus proyectos para transformar la imagen de la capital estadounidense.
Horas antes del fallo judicial, la Comisión Nacional de Planificación de la Capital (NCPC, por sus siglas en inglés) había aprobado la iniciativa con ocho votos a favor y cuatro en contra, pese a escuchar durante varias horas los argumentos de decenas de personas que se oponen a la obra.
Uno de los principales cuestionamientos se refiere a la ubicación del monumento, que se levantaría junto al Cementerio Nacional de Arlington, donde descansan cientos de miles de militares estadounidenses.
El arco, inspirado en el Arco de Triunfo de París, sería considerablemente más alto que el monumento francés. También superaría en altura al Monumento a Lincoln, situado al otro lado del río Potomac.
Los cuatro integrantes de la comisión que votaron en contra habían solicitado aplazar la decisión.
Entre sus objeciones mencionaron dudas sobre la legalidad del proyecto, la ausencia de una asignación presupuestaria del Congreso para financiarlo y cuestionamientos a los argumentos del secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre el posible uso militar de la estructura.
Sin embargo, la mayoría del panel, integrado por aliados de Trump, rechazó postergar la votación. La Administración estadounidense había manifestado su intención de comenzar los trabajos de inmediato.
Disputa por proyectos de Trump en Washington
El fallo de Chutkan coincidió con los reclamos de grupos de veteranos y de los fiscales generales de Washington y Virginia, quienes habían presentado una demanda para impedir la construcción del arco.
Desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump ha promovido diversos proyectos de construcción y renovación para modificar espacios emblemáticos de Washington y dejar su huella en la capital.
Uno de los más controvertidos es la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca, para el cual el mandatario ordenó demoler un ala completa de la residencia presidencial.
La iniciativa también enfrentó una impugnación judicial.
Sin embargo, la Corte Suprema determinó finalmente que el demandante que presentó una acción para detener las obras carecía de legitimación para hacerlo.
Otro proyecto impulsado por Trump es la renovación del estanque reflectante del National Mall, un espejo de agua rectangular ubicado en el centro monumental de Washington.
El presidente también propuso remodelar el histórico campo de golf East Potomac Golf Links, situado frente al agua en la capital. Para ese proyecto se talaron cientos de árboles antes de que un juez ordenara detener los trabajos.
