“Quiero agradecer a Janones, nuestro general, quien tuvo un papel exponencial en esta campaña para levantar, diariamente, por la mañana, por la tarde y por la noche, la moral de nuestra tropa”.
Así describió Luiz Inácio Lula da Silva el trabajo hecho por André Janones durante su campaña, de previo a las elecciones del pasado domingo, donde fue reelecto, en una remontada historia para gobernar Brasil por cuatro años más.
Esas palabras las expresó en su primer discurso, apenas se conoció su triunfo en las urnas. Por primera vez desde 1985, cuando regresó la democracia al país, un candidato que ganó la primera vuelta —Flávio Bolsonaro— es superado en la segunda vuelta.
Este regreso no puede entenderse realmente sin el “general” al que Lula hizo referencia mientras celebraba en la avenida Paulista.
André Janones es el arquitecto de un canal de WhatsApp llamado “Ejército de Lula” que, a pesar de haber sido creado en abril, vio cómo su número de seguidores pasaba de 60.000 a casi 11 millones en las tres semanas posteriores a la derrota de Lula en la primera vuelta electoral, el 4 de octubre pasado.
Esto ocurrió después de que Lula y su campaña se vieran afectados por grandes empresas tecnológicas como Meta, que restringieron sus publicaciones en plataformas como Facebook e Instagram. Dichas empresas alegaron “problemas técnicos”.

El general de WhatsApp
Janones es oriundo del estado de Minas Gerais, tiene 42 años, es evangélico, trabajó como cobrador de autobús en su juventud y militó en el Partido de los Trabajadores (el partido de Lula) durante una década.
Cobró relevancia a nivel nacional en el 2018, durante una huelga de camioneros motivada por el aumento en el precio del combustible, según el medio mexicano El Financiero. En aquel entonces, publicó un video de apoyo que obtuvo millones de visualizaciones y se consolidó como portavoz de la causa.
Tras su ascenso a la fama, fue elegido diputado federal ese mismo año y reelegido en el 2022 y el 2026. Actualmente, es miembro del partido político REDE (Red de Sostenibilidad).
Luego de retirar su propia candidatura presidencial y expresar su apoyo a Lula, Janones también se convirtió en una figura clave en la campaña digital contra Jair Bolsonaro en el 2022.

El funcionamiento del ejército
El congresista ha desafiado al movimiento bolsonarista empleando sus propios símbolos, según El País. Esto abarca desde su decisión de recibir la noticia de su victoria vistiendo la camiseta de la selección brasileña de fútbol (una prenda asociada a la derecha, según el diario), hasta el tono impositivo y bélico que utiliza al dirigirse al “ejército de Lula”.
Janones asigna “misiones” a sus “soldados”, como promocionar etiquetas en Instagram o X (antes Twitter) en apoyo a Lula, compartir videos, dar “me gusta” a publicaciones o garantizar un número determinado de visualizaciones en YouTube. También gira directrices sobre lo que no deben hacer. Por ejemplo, evitar interacciones con perfiles bolsonaristas.
El modus operandi de Janones no siempre fue bien visto dentro del Partido de los Trabajadores. BBC explicó que algunos miembros temían que el estilo, a menudo confrontativo en las redes sociales pudiera socavar la imagen más moderada que esperaban proyectar de Lula.
Inicialmente, el propio equipo de Lula desconfió y pidió que no se le considerara parte oficial de la campaña. Al final, el presidente llegó incluso a realizar transmisiones en vivo con Janones en plena madrugada.
En ocasiones, tuvieron lugar acciones coordinadas, como una “cacerolada” a escala nacional mientras Bolsonaro concedía una entrevista televisiva, o un episodio en el que, un sábado por la mañana, muchos brasileños aparecieron en Instagram vistiendo la camiseta de la selección nacional y formando una “L” en señal de apoyo a Lula.
Piedras en el camino
Según BBC, durante el primer debate presidencial, Janones instó a sus seguidores a aumentar las búsquedas en Google relacionadas con escándalos que involucran a Flávio Bolsonaro.
En respuesta, la campaña de Bolsonaro impugnó esta publicación, y otros contenidos promovidos por el grupo, ante el Tribunal Superior Electoral de Brasil, alegando la difusión de información falsa. El canal estuvo fuera de línea por varias horas antes de ser restablecido.
Janones negó haber difundido noticias falsas y un informe técnico posterior no encontró evidencia de delitos electorales, de acuerdo con BBC.
Lupa, la agencia brasileña de verificación de datos, por su parte, verificó 721 mensajes de ese canal y no encontró desinformación sobre Flávio Bolsonaro. Sin embargo, el canal rival, la “Tropa do Flávio”, de unos dos millones de seguidores, contó con 17 publicaciones falsas o distorsionadas.
Luego de tres semanas de despliegue de tropas, Lula pasó de perder la primera vuelta por 2,2 millones de votos a ganar por más de 4,4 millones. Al final obtuvo el 51,8% de los sufragios válidos frente al 48,2% que alcanzó Bolsonaro.
Tras una promesa con el “general”, Lula empezó a usar su primer celular una vez que el canal de WhatsApp alcanzó los cinco millones de seguidores. Ahora, el mandatario pide a estos que se preparen para interactuar a través del “Ejército de Janones”.
“En esta segunda vuelta aprendí la gran lección de mi vida: cuando un gobernante no sabe qué hacer, le pregunta a su pueblo”, dijo Lula.
