“¡Míchigan, lo hicimos!“, expresó El-Sayed durante un discurso pronunciado de madrugada ante sus seguidores, reunidos en su sede de campaña en Detroit.
“Estoy tan orgulloso y honrado de estar aquí como su senador electo del gran estado de Míchigan”, agregó el demócrata, identificado con el ala progresista de su partido.
El-Sayed, de 42 años, asumirá el puesto que dejará vacante el senador demócrata Gary Peters, quien se retira. Su victoria representa un resultado importante para los demócratas en su esfuerzo por conservar un escaño clave en el Senado.
Médico de formación, El-Sayed centró buena parte de su campaña en propuestas como establecer un sistema de atención médica universal. También hizo énfasis en las dificultades económicas que enfrentan numerosos estadounidenses para acceder a los servicios de salud.
“Merecen poder ver a un médico sin recibir una factura gigante”, manifestó a los habitantes de Míchigan en la víspera de las elecciones.
Su candidatura enfrentó ataques de los republicanos, quienes buscaron vincular a los demócratas con el comunismo y calificaron a El-Sayed de “terrorista”, al advertir que pondría en peligro a los estadounidenses.
Además, sufrió un revés político en los últimos días de campaña, cuando la congresista Haley Stevens, quien perdió las primarias demócratas frente a él, anunció su respaldo a Rogers.
Pese a esos obstáculos, El-Sayed consiguió movilizar a grandes cantidades de votantes en distintas zonas del estado, incluso en comunidades tradicionalmente republicanas y conservadoras.
De la salud pública a la política
Nacido el 31 de octubre de 1984 en una familia de inmigrantes egipcios, El-Sayed construyó una trayectoria académica y profesional vinculada con la salud pública y el servicio gubernamental.
Estudió en la Universidad de Míchigan, donde se graduó en 2007 y pronunció el discurso de su generación. Luego obtuvo un doctorado en Salud Pública en la Universidad de Oxford, como becario Rhodes, y un título de médico por la Universidad de Columbia.
A los 30 años asumió la dirección del Departamento de Salud de Detroit, con lo que se convirtió en la persona más joven en ocupar ese cargo en la historia de la ciudad.
Desde esa posición impulsó programas relacionados con la eliminación del plomo en escuelas públicas y la atención de la salud visual de niños en situación de vulnerabilidad.
Aunque su formación es médica, orientó su carrera hacia la gestión sanitaria y las políticas públicas, en lugar de ejercer la medicina clínica.
Con su elección, también se convertirá en el primer médico demócrata en integrar el Senado estadounidense desde 1969.