Política Económica

Competencia perfecta: Opacidad presupuestaria

Las compras públicas al CNP tienen detrás una transferencia de “subsidios” del Presupuesto Nacional a grupos agrícolas.

José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora.
José Luis Arce. Foto Jeffrey Zamora. Jeffrey Zamora R

En las últimas semanas ha revivido, de nuevo, la polémica en torno al rol del Consejo Nacional de Producción (CNP), las compras públicas y los subsidios a ciertas actividades económicas o productores específicos.

Como suele suceder en Costa Rica –especialmente durante las refriegas electoreras–, la discusión se ha desvirtuado y vaciado de contenido real, como lo demuestran las desafortunadas y sobre simplificadoras –y, desgraciadamente harto comunes– declaraciones del presidente de la República sobre este tema.

En las sociedades modernas es, por supuesto, absolutamente legítimo que se decida –a través de procesos democráticos– proteger o subsidiar actividades económicas o productores específicos a través de los presupuestos o de otros tipos de políticas publicas. Las justificaciones para tales acciones pueden ser múltiples, pero comúnmente recalan en que los grupos protegidos merecen esas ayudas en virtud de su vulnerabilidad económica y social.

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