
La Gerencia Financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) brindó su posición sobre la situación del fondo de pensiones de sus empleados que, según el último estudio realizado, tiene un gigantesco hueco actuarial.
La entidad confirmó que carece de un plan para que sus trabajadores coticen al sistema de retiro complementario, con lo cual el Fondo de Retiro de Empleados (FRE) continuará por el camino hacia la insostenibilidad.
“Actualmente no existe una propuesta institucional formalmente aprobada que contemple la incorporación de aportes obligatorios de las personas trabajadoras activas al Régimen Básico del Fondo de Retiro de Empleados (FRE)”, detalló por escrito la Gerencia Financiera.
La entidad añadió que, durante el año pasado, la Dirección Jurídica concluyó que, bajo el marco legal vigente, no es posible incorporar un aporte obligatorio de sus trabajadores.
“El criterio jurídico señala que el artículo 21 de la Ley Constitutiva de la CCSS establece un esquema de financiamiento basado exclusivamente en una contribución patronal del 3% de la planilla ordinaria y que cualquier modificación de dicha estructura requiere necesariamente una reforma legal aprobada por la Asamblea Legislativa”, precisó la institución autónoma.
Según el último estudio actuarial, con corte al 31 de diciembre de 2025, el fondo tiene un déficit de ¢237.722 millones y una razón de solvencia de 75,80%, es decir, no es capaz de pagar el 24,2% de sus promesas de pensiones futuras.
A este régimen solo contribuye la CCSS con el equivalente al 2,9% de su planilla. El año pasado dicho monto ascendió a ¢27.000 millones y se financiero con el aporte obrero-patronal hecho por empresas y trabajadores del sector privado y público a la Caja.
El Fondo de Retiro de los Empleados de la CCSS es para todos los funcionarios activos de la institución. Su objetivo es complementar la pensión del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y permitir el traslado de los fondos correspondientes si el trabajador se separa de la institución.
Al cierre del 2025, había 65.400 empleados con derecho a esta pensión y 21.000 jubilados que recibían el beneficio.
CCSS no da fechas para insuficiencia de ingresos o agotamiento de reservas
Consultada sobre cuándo se alcanzarían los puntos críticos del Fondo bajo el escenario de grupo cerrado (sin recibir nuevos trabajadores), la CCSS indicó que la valuación actuarial con corte a 2025 no consigna fechas específicas para la insuficiencia de ingresos ni para el agotamiento de la reserva.
Sin embargo, la Superintendencia de Pensiones (Supén) ordena a los administradores de regímenes de jubilación a incorporar en los estudios actuariales la proyección de cuándo se agotaría la reserva del régimen, en caso de no hacerse cambios.
En el escenario de grupo abierto, la situación es distinta. Según la institución, el estudio concluye expresamente que no se proyectan momentos críticos de insuficiencia de ingresos ni de agotamiento de la reserva dentro del horizonte evaluado.
La CCSS agregó que mantiene un seguimiento permanente de la evolución actuarial, demográfica y financiera del Fondo mediante valuaciones anuales, monitoreo de la rentabilidad de las inversiones, revisión de los indicadores de solvencia y análisis de medidas para preservar la sostenibilidad del régimen dentro del marco legal vigente.
Reforma del 2020
Por otra parte, la Gerencia Financiera argumentó que la sostenibilidad del FRE ha sido objeto de atención permanente por parte de la institución y de los órganos responsables de su administración.
Como parte de esas acciones, en 2020 se aprobó una reforma integral al régimen complementario, cuya implementación comenzó en 2021. El objetivo fue fortalecer el equilibrio financiero y actuarial de largo plazo, se indicó por escrito.
Entre las principales medidas adoptadas estuvieron la ampliación a 240 meses del período salarial utilizado como referencia, ajustes en las condiciones para otorgar los beneficios y la incorporación de un tope máximo de pensión en ¢131.000 por mes.
La CCSS señaló que los efectos de esa reforma se han reflejado gradualmente en las valuaciones actuariales.
Como ejemplo, indicó que la pensión promedio de las personas que ingresaron al régimen durante 2025 fue de aproximadamente ¢71.106 mensuales. Esa cifra equivale al 54% de la pensión promedio del conjunto de pensionados.

