Jerarca de Cepal pide a Costa Rica reforzar competitividad y diversificar mercados de exportación
País enfrenta desafíos en exportaciones e inversión. Cepal y Azofras plantean acciones urgentes para mantener la competitividad del país
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, destaca las capacidades que Costa Rica ha desarrollado para atraer multinacionales y recomienda impulsar la innovación, formar talento y diversificar los mercados de exportación. Alonso Tenorio
José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), señaló a La Nación que Costa Rica desarrolló sólidas capacidades para atraer inversión extranjera directa (IED) en servicios empresariales y manufactura avanzada.
Sin embargo, ante los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos, el jerarca de la Cepal considera fundamental que Costa Rica preserve su competitividad y diversifique los mercados y productos de exportación.
Salazar-Xirinachs señaló que el país creó un ecosistema que favoreció la instalación de multinacionales con capital humano altamente preparado y condiciones de desarrollo para las empresas.
Pero las cifras de la Cepal muestran una desaceleración de las exportaciones costarricenses en 2026, especialmente en las zonas francas. Entre enero y agosto, las ventas al exterior de ese régimen crecieron un 2,9% interanual, frente al 23,1% registrado en el mismo periodo del 2025.
La moderación se observa principalmente en los envíos de equipo y dispositivos médicos. Según la Comisión, lo anterior responde, en parte, a una menor demanda de estos productos en Estados Unidos, el principal mercado de destino, y a la normalización de las tasas de crecimiento tras el fuerte dinamismo de 2024 y 2025.
Propuestas de Cepal
Para sostener la competitividad, Salazar-Xirinachs recomendó una política integral de desarrollo productivo que impulse la innovación, la transformación digital, la formación de talento humano y la colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación.
También destacó la importancia de fortalecer los vínculos entre las empresas locales y los sectores más dinámicos de la economía, incluidas las compañías instaladas en zonas francas.
Estas medidas requieren coordinación entre las instituciones públicas, el sector privado y la academia, con el objetivo de elevar la competitividad, generar mayor valor agregado y promover una transformación productiva sostenible e inclusiva.
Ricardo Monge, presidente de la Academia de Centroamérica, planteó la necesidad de una estrategia nacional de desarrollo productivo. Entre las prioridades mencionó: fortalecer el talento humano, modernizar la infraestructura, mejorar la seguridad ciudadana, reducir los costos de operación y promover la innovación tecnológica.
“El verdadero riesgo no es solamente perder empleos hoy, sino debilitar nuestra capacidad de atraer y desarrollar actividades productivas de mayor valor agregado en el futuro”, advirtió Monge.
José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), participó el pasado 12 de octubre en el foro organizado con motivo del 80.º aniversario del periódico "La Nación". (JOHN DURAN/John Durán)
Azofras pide actuar sobre los costos
La Asociación de Empresas de Zonas Francas (Azofras) advirtió de que la competencia internacional por atraer capitales se intensifica por la aceleración tecnológica, la automatización y la incertidumbre regulatoria y arancelaria.
En ese entorno, las multinacionales aplican criterios más rigurosos para decidir dónde expandir sus operaciones. Por ello, Azofras considera necesario reforzar las ventajas competitivas de Costa Rica y corregir los factores que restan atractivo al país como destino de inversión.
Azofras pidió medidas para facilitar la llegada de nuevos capitales, impulsar el crecimiento de las empresas instaladas y sostener el empleo de calidad.
La organización identificó la apreciación del tipo de cambio como el principal factor que limita la competitividad y el crecimiento del sector, debido a su impacto en los costos operativos y en las decisiones de inversión y contratación.
A esto se suman los altos costos de la electricidad y las cargas sociales, las cuales también restan atractivo a Costa Rica frente a otros destinos.