
Mantener la calma ante una provocación implica hacer una pausa antes de responder y evitar una reacción impulsiva, de acuerdo con la explicación de la experta en liderazgo María Pacheco.
Pacheco explicó a Vozpópuli que, ante una situación de tensión, una persona puede tomarse tiempo para pensar, formular preguntas o aplazar su respuesta hasta tener claro qué quiere comunicar.
La experta señaló que una reacción inmediata puede hacer que las emociones determinen la respuesta. Esta situación puede presentarse, por ejemplo, cuando alguien interrumpe a otra persona durante una reunión, la corrige frente a los demás o realiza un comentario que genera tensión.
“Tu cuerpo reacciona antes que tu cabeza, te quedas en blanco, sonríes para quitarle importancia o respondes peor de lo que te gustaría, y dos horas después, cuando ya vas de camino a casa piensas ‘eso era lo que tenía que haber dicho’. Cuando reaccionas impulsivamente, dejas de decidir tú, empiezan a decidir tus emociones, y justo ahí es donde pierdes fuerza”, afirmó Pacheco.
Según la especialista, existen tres respuestas que pueden utilizarse cuando una persona considera que alguien intenta provocarla durante una conversación.
La primera consiste en pedir una explicación sobre el comentario recibido. Pacheco propone preguntar: “¿Qué quieres decir exactamente con eso?”.
“Muchas personas lanzan comentarios porque esperan que reacciones, y cuando les pides que expliquen lo que han dicho, muchas veces se quedan sin argumentos”, indicó.
La segunda opción consiste en solicitar que la otra persona explique el fundamento de su afirmación. Para ello, Pacheco plantea responder: “¿En qué te basas para decir eso?”.
“No estás discutiendo, solo estás pidiendo que explique de dónde sale esa afirmación, y cuando no hay razones detrás, la conversación cambia sola”, añadió.
La tercera alternativa es evitar responder de inmediato. En ese caso, la experta recomienda decir: “Prefiero pensarlo y te respondo después”.
Pacheco sostiene que una persona no tiene que contestar en el mismo momento en que recibe un comentario que genera tensión.
“Las personas con más seguridad hacen justo lo contrario: se permiten pensar, se permiten hacer preguntas y se permiten responder cuando tienen claro qué quieren transmitir”, señaló.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
