Lab de Ideas con apoyo del BN — Toda actividad económica genera emisiones de carbono: desde la compra de una casa o un vehículo, hasta la ampliación de un edificio empresarial para expandir las operaciones y contratar más personal. Muchas de estas actividades, además, requieren de financiamiento para llevarse a cabo.
Ante este escenario, el Banco Nacional (BN) desarrolló Huella Financiada, un programa que analiza las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a las actividades que financia, con el propósito de tomar mejores decisiones y acompañar a sus clientes en la transición hacia modelos más sostenibles.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia de sostenibilidad de la entidad bancaria y es el tema central de la nueva edición del videopodcast de Lab de Ideas.
“En el BN nos hemos preocupado por medir nuestro impacto ambiental, nuestra huella y las emisiones de carbono de nuestras operaciones internas. Sabemos que hacemos una buena gestión y que medimos adecuadamente nuestro impacto ambiental interno. Por ello, decidimos ir más allá y ocuparnos de medir también las emisiones de carbono que generan las actividades y proyectos que financiamos”, explicó Guillermo Rodríguez, jefe de Sostenibilidad del BN.
El objetivo es identificar las zonas más vulnerables y las actividades que generan un mayor impacto ambiental, “para poder acompañar a nuestros clientes con asesoría, apoyo técnico y poner a su disposición los programas que tenemos para que puedan mitigar los efectos del cambio climático”.
“La idea es ayudarlos a transitar hacia modelos más sostenibles y a descarbonizar sus actividades, lo que va a ser muy beneficioso para nuestros clientes”, agregó.
Café de Altura
El ejercicio de medición abarcó a la totalidad de la cartera crediticia del banco, durante un año calendario. En total, se analizaron alrededor de 210.000 operaciones de crédito, a partir de datos aportados tanto por empresas que ya miden sus emisiones como por aquellas que aún están en el proceso.
El análisis se realizó mediante la metodología internacional Partnership for Carbon Accounting Financials (PCAF), que permitió acceder a información “con un alto nivel de precisión”. Entre los resultados, se identificó que las emisiones asociadas a las actividades financiadas por el BN son aproximadamente 175 veces mayores que las generadas por las operaciones del propio banco.
“Tenemos clientes sumamente diligentes en materia de sostenibilidad que ya se miden en este tema y que, por ello, han logrado claridad en los datos. Uno de esos ejemplos es Café de Altura de San Ramón”, dijo Rodríguez.

Café de Altura de San Ramón es una empresa fundada en 2004 en ese cantón alajuelense, que desde sus inicios ha trabajado de la mano del BN.
Hoy cuentan con más de 600 socios y 2.000 pequeños productores distribuidos en San Ramón, Naranjo y Grecia; las faldas del volcán Poás; la zona de Los Santos; y hasta Miramar de Puntarenas, donde trabajan con alrededor de 200 pequeños productores más.
“Café de Altura lleva alrededor de diez años trabajando en un proceso de eficiencia energética, ahorro de agua y mejoras en la industria”, explicó su gerente financiero, Juan Manuel Salazar. Esta labor les ha permitido convertirse en una marca esencial Costa Rica, acceder al galardón Bandera Azul y obtener la certificación ISO 50001.
“Este año estamos incorporando una nueva tecnología para el despulpado del café en la etapa de beneficiado húmedo, que nos permitirá ser más eficientes en el consumo de agua, reducir el gasto energético y obtener una mayor calidad del fruto que recibimos de los productores”, explicó.
El proceso se desarrolla de la mano del BN y por eso la empresa forma parte de Huella Financiada, pues “contar con información sobre las emisiones facilita la identificación de oportunidades para transformar procesos y prepararse ante riesgos ambientales y nuevas exigencias de los mercados”.
Oportunidades y vulnerabilidades
Guillermo Rodríguez añadió que los datos también permitirán a los clientes del banco identificar vulnerabilidades ante posibles eventos climáticos y prepararse mejor para enfrentarlos.
“Nos estamos preparando frente a fenómenos que pueden afectar las operaciones de nuestros clientes e incluso las nuestras. Este proyecto nos permitirá recopilar y analizar datos que faciliten la toma de decisiones, así como identificar cómo podemos contribuir al país, en qué debemos enfocarnos y cuáles son las zonas en las que debemos trabajar con mayor énfasis”.
A futuro, el BN prevé desarrollar más herramientas que faciliten a sus clientes la medición de su propia huella, así como ampliar las opción de capacitación, incentivos y alternativas de financiamiento sostenible:
“De esta manera, la medición deja de ser solamente un ejercicio técnico: se convierte en información para decidir dónde existen mayores oportunidades de transformación y cómo el financiamiento puede acompañarlas”, concluyó Rodríguez.
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Artículo realizado con el apoyo del BN.‘Lab de Ideas’ es una sección que destaca iniciativas de marcas y empresas en Costa Rica. El contenido editorial está diseñado para ser útil, y también hay espacio para mensajes comerciales curados, acompañados; diferentes.


