El eventual cierre de operaciones de radioemisoras y televisoras que no participaron en la subasta de espectro radioeléctrico, elaborada por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), afectaría el acceso a la información en las comunidades regionales y urbanas de Costa Rica donde no existe televisión paga ni conexión a Internet.
Medios con fuerte presencia rural, como Radio Santa Clara y Élite Radio, así como canales como Canal 1 y TV Sur Canal 14, confirmaron que quedaron fuera del proceso impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Miccit). Algunos, incluso, calificaron los precios base como “exorbitantes”.
En Costa Rica, el 59,3% de los hogares rurales no paga el servicio de televisión por cable, según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). En las zonas urbanas, el 30,8% tampoco cancela ese servicio.
Aunque la tenencia de un aparato de radio es menor, su presencia igual es significativa: se encuentra en el 31,6% de los hogares rurales y en el 41% de los urbanos.
El acceso a Internet también presenta una brecha mayor en las áreas rurales, donde el 18% de los hogares no cuenta con este servicio. En las zonas urbanas, solo el 10,6% carece de él.
Críticas a la subasta por sus precios ‘exorbitantes’
Este lunes 24 de noviembre, la diputada oficialista Pilar Cisneros aseguró al medio Trivisión que los precios base para la subasta son parte de una “recuperación de la frecuencia que nos pertenecen a todos los costarricenses por un precio justo”.
“¿Por qué vamos a concentrar la pauta en poquitos medios que ya la gente ni consume? Televisión abierta, hay un público que la consume, pero hay muchos que no", agregó la diputada.
Sin embargo, la televisión sigue siendo uno de los principales medios de preferencia para informarse, según la III Encuesta Nacional sobre Libertad de Expresión y Confianza en Medios de Comunicación de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Por su parte, el Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (Iplex) criticó esta puja por debilitar la diversidad de medios de comunicación. También la calificó como un “golpe a la libertad de expresión”, al considerar que no fortalece el ecosistema mediático costarricense, sino que lo fractura.
En esto coincide Amarilis Barrantes, directora de TVN Canal 14, quien explicó en octubre a Revista Dominical que el eventual cierre de las emisoras y televisoras locales afectaría, sobre todo, a las personas que carecen de recursos para pagar cable o Internet.
“Desearíamos poder ser competitivos y tener esa concesión, no por un tema económico, porque no somos un canal comercial, pero sí porque al área que servimos es muy rural. La mayoría de la gente que nos ve por tele es de condición económica baja (...). Los estaríamos dejando sin el derecho a la comunicación, sin el derecho a informarse, porque son personas que no van a poder pagar un plan o pagar una televisión por cable”, aseveró Barrantes.
Para concursar en la primera fase de la subasta, los precios base empezaban en $386.000 para radio FM de cobertura nacional; $1,6 millones para televisión de cobertura nacional y entre $157.629 y $325.044 para frecuencias televisivas regionales.
La Sutel confirmó, la tarde de este lunes, que solo recibió 25 ofertas por frecuencias de radio y televisión. Ninguna televisora regional participó y solo tres emisoras en FM se presentaron al concurso.
