Fanny Tayver Marín. 8 noviembre
La última vez que Jonathan McDonald estuvo en la Selección fue en la Copa Oro de 2015. A partir del lunes, entrenará con la Tricolor. Fotografía: José Díaz / Archivo
La última vez que Jonathan McDonald estuvo en la Selección fue en la Copa Oro de 2015. A partir del lunes, entrenará con la Tricolor. Fotografía: José Díaz / Archivo

Después de que acudió a la Copa Oro en julio de 2015, Jonathan McDonald esperó tres años y cuatro meses para que su nombre apareciera de nuevo en una convocatoria de la Selección Nacional.

Esos cuarenta meses que pasaron desde entonces los sintió por momentos como una eternidad, pero el goleador de Alajuelense confiesa que nunca perdió la fe de volver a vestir esa camisa roja de la Sele.

“Una espera larga e inclusive por ratos desesperante, pero dejé de preguntarme por qué me pasaba esto a mí, sino para qué y yo creo que lo he visto en los últimos años, para qué me ha pasado lo que me pasó”, mencionó el delantero que irá con la Nacional a los fogueos en Suramérica contra Chile y Perú.

Su historia no ha sido fácil, tampoco convivir con esa sensación de que lo persigue el pasado, pero en sus adentros él sabía que tarde o temprano le llegaría esa oportunidad que tanto anhelaba.

Esa especie de castigo que le impuso Óscar Ramírez al no convocarlo nunca ya es historia y la llegada de Gustavo Matosas se convirtió para el atacante en una esperanza, en ese borrón y cuenta nueva que no se dio en el proceso pasado, a pesar de su constancia y su efectividad en las redes.

Aunque muchos insisten en juzgar al delantero por situaciones que pasaron hace muchos años, él mismo reconoce que hoy es otro Jonathan.

“Me ayudó a madurar y sabemos que en esta vida solo hay dos formas de madurar, por golpes o por vivencias de otros que te dicen y te aconsejan. A mí me tocó aprender por la primera y trato lo más que puedo de aconsejar a los jóvenes, a los que vienen detrás mío para que ellos no vivan lo que yo viví y puedan aprender de la forma más linda, que es por experiencias de otros”.

Aunque dicen que la espera, desespera, este jueves sintió una gran alegría cuando escuchó a Rónald González pronunciar su nombre en la lista de elegidos para ir a los últimos fogueos de la Tricolor en este año.

“La verdad que contento, feliz por esto, yo creo que es algo de las cosas importantes que a uno le pueden pasar en la vida, estar en Selección, luchar, tratar de hacer las cosas bien durante los entrenamientos, esforzarse al máximo y yo creo que esto es una de las cosas que a uno como futbolista le gustan, un llamado a la Selección”, apuntó Mac.

McDonald está consciente de que tiene que aprovechar al máximo esta oportunidad, pero tampoco lo ve como una presión, sino como un chance de hacer lo que soñó durante todo este tiempo.

“Sé que en los últimos años, todos los partidos que juego me ven con lupa y hasta con microscopio, así que igual, yo creo que no tengo que cambiar nada, seguir haciendo lo que estoy haciendo, lo que he venido haciendo y si estoy ahí es el resultado de eso, de lo que estoy haciendo”.

“Es una responsabilidad enorme, pero hay que tomárselo con mucha calma, con mucha tranquilidad, no hay que inventar nada, no tengo que inventar nada, ya en el fútbol la mayoría de las cosas están inventadas, así que hacer lo mío, tener la mente clara y sabemos que es muy fácil llegar, pero lo difícil es mantenerse, así que voy a tratar de hacer la parte más difícil que es mantenerse y ser uno de los regulares en la Selección”, añadió.

Jonathan McDonald, Cristian Gamboa, Johan Venegas y David Ramírez en una práctica de la Selección en junio de 2015. Fotografía: John Durán
Jonathan McDonald, Cristian Gamboa, Johan Venegas y David Ramírez en una práctica de la Selección en junio de 2015. Fotografía: John Durán

Mac considera que su retorno a la Selección le llega en un momento bueno de su carrera, en el que considero que está más maduro en el aspecto personal, como ser humano y como futbolista.

“Defender mi equipo, mi institución es algo que hago con alma, vida y corazón y sin duda defender al país futbolísticamente hablando también lo voy a hacer, e inclusive hasta tal vez un poco más, esperemos que esas ganas en ningún momento lo puedan traicionar a uno, más bien que lo obliguen a hacer las cosas mejor siempre y buscar un punto de evolución, de crecimiento, que siempre hay espacio para mejorar”, indicó.

“Sabemos que cuando un entrenador llega, o un jefe nuevo llega, todo empieza de cero, o la mayoría de cosas empiezan desde cero. Es una motivación extra para hacer las cosas bien, estar tranquilo, emotivamente tranquilo, ecuánime y manejarme como hasta el momento me he manejado con serenidad, tranquilidad, esperando la oportunidad”, Jonathan McDonald.

Pocas horas antes de la convocatoria, Jonathan McDonald jugaba con la Liga ante la UCR. Él no lo sabía, pero Matosas estaba en uno de los palcos de la gradería este del Morera Soto. Antes del encuentro, el hombre que asumirá las riendas de la Selección a partir de enero se tomaba fotografías con los aficionados, pero hubo un momento en el que dijo que tenía que irse a sentar para ver a Mac.

El charrúa pregona que buscará una Costa Rica ofensiva que dé espectáculo y las palabras de Matosas tienen motivado al atacante.

“Lo hemos escuchado hablar de qué pretende; también lo hemos visto en el fútbol que él siempre ha tratado de implementar en sus equipos. La referencia más clara y cercana fue lo del paso de él en México, habla bien de las cosas que él quiere para el fútbol de Costa Rica y yo creo que es bueno”, apuntó McDonald.

Además, dijo: “Tenemos calidad en los jugadores de Costa Rica para hacer lo que él pide, así que tratar de ir con la mente abierta en cuanto a movimientos que él pueda plantear, que él quiera para nosotros los delanteros y una de las cosas importantes que él habló y que para mí es una de las cosas más difíciles en cuanto al fútbol y en realidad es la única forma de anotar, es que la pelota llegue lo más clara posible a la zona ofensiva”.

Indicó que para eso tiene que haber una serie de movimientos, tratamiento de pelota importante y llegar con la pelota lo más limpia posible al último cuarto de cancha.

“Es lo más difícil de llegar, de hacer, pero para eso habrá tiempo y hay jugadores de muchísima calidad en Costa Rica que pueden hacer esa función y ese rol”.

¿Se ve en Catar 2022? “Esto es lo primero de mucho, falta mucho tiempo, así que primero lo primero, no quiero pensar en el futuro, sino en el presente que es lo que puedo controlar y el futuro depende mucho de lo que haga hoy en día, así que tomarlo con seriedad, tranquilidad y esperemos que este sea un primer paso de muchos para poder llegar a un Mundial Mayor”, respondió McDonald.