Juan Diego Villarreal. 18 junio
Jairo Villegas Hernández (centro) recorre la gramilla del Estadio Nacional junto a los porteros de la Selección de Nicaragua Bryan Rodríguez y Justo Lorente (derecha). Fotografía José Cordero
Jairo Villegas Hernández (centro) recorre la gramilla del Estadio Nacional junto a los porteros de la Selección de Nicaragua Bryan Rodríguez y Justo Lorente (derecha). Fotografía José Cordero

El descenso a la Liga de Ascenso del Municipal Liberia dejó al exarquero Jairo Villegas Hernández con una gran tristeza, pues su futuro era incierto al perder la categoría el club de sus amores.

Sin embargo, todo cambió en enero del 2018, cuando una llamada del entrenador Henry Duarte le cambió su destino. El estratega lo invitó a unirse a la Selección de Nicaragua, para preparar a los arqueros de la representación mayor y las categorías juvenil y olímpica para los torneos internacionales.

Jairo, mundialista infantil en Egipto 1997 y Sub-20 en la Copa del Mundo de Nigeria 99, no lo pensó dos veces y alistó maletas para incorporarse al plantel e intentar cumplir el sueño del vecino país de lograr el boleto a un mundial mayor.

La primera prueba de su trabajo fue durante la Copa Oro y aunque los resultados no fueron los mejores para la escuadra nicaragüense, Villegas confían en continuar puliendo a los guardametas tanto en la mayor, como en las divisiones menores de cara a la próxima eliminatoria rumbo a la Copa del Mundo de Qatar 2022.

En el fogueo que realizó Nicaragua ante Argentina, Jairo Villegas se tomó una fotografía con al estrella de la Albiceleste Pablo Dybala. Cortesía: Jairo Villegas Hernández
En el fogueo que realizó Nicaragua ante Argentina, Jairo Villegas se tomó una fotografía con al estrella de la Albiceleste Pablo Dybala. Cortesía: Jairo Villegas Hernández

“Sin duda trabajar en Nicaragua es una experiencia muy enriquecedora. Nunca me imaginé ser parte de este proceso. Sinceramente cuando Henry me llamó y me propuso trabajar con él no lo pensé mucho, aunque es claro que tener lejos a mi esposa y mis hijos es un poco duro”, explicó Villegas, quien vive en Diriamba, a unas dos horas de Liberia.

Jairo, quien es profesor de Educación Física, comentó desde que llegó a la representación pinolera buscó exigir al máximo a los porteros y pulir su juego aéreo, que es una de las deficiencias que encontró en sus dirigidos.

“Los porteros en Nicaragua son muy peculiares. Son rápidos, tienen buena reacción y les gusta trabajar, el único problema es que les falta más confianza en le juego aéreo y es lo que venimos entrenando. Queremos cambiar eso y con el tiempo queremos tener porteros de exportación. Al no contar con preparadores de porteros en los equipos locales se deben corregir muchas deficiencias y en eso hemos venido entrenando”, explicó Villegas.

Buenas condiciones. Al consultarle las virtudes de sus pupilos, el exarquero liberiano indicó que son muchachos que les gusta aprender, son dóciles, humildes, saben recibir consejos y eso es lo más importante para mejorar.

“A Justo Lorente todos los conocen. Es un arquero con muy buenas condiciones y experiencia. Henry Maradiaga es un guardameta de proyección, tiene muy buen biotipo y es muy técnico. Bryan Rodríguez es muy rápido y valiente y aunque es el más bajo de los tres, realizamos con él un trabajo de piernas muy fuerte para que pueda saltar más alto”, explicó Villegas.

Jairo Villegas (último arriba a la derecha) jugó en el Herediano junto a figuras como Maximilian Peynado, Juan Carlos Arguedas, Geovanni Jara, William Sunsing, Rodrigo Cordero, Hárold Villalobos, Nicolás Suazo, José Luis López, Geraldo Da Silva, Allan Oviedo y Hárold Villalobos. Cortesía: Hárold Villalobos
Jairo Villegas (último arriba a la derecha) jugó en el Herediano junto a figuras como Maximilian Peynado, Juan Carlos Arguedas, Geovanni Jara, William Sunsing, Rodrigo Cordero, Hárold Villalobos, Nicolás Suazo, José Luis López, Geraldo Da Silva, Allan Oviedo y Hárold Villalobos. Cortesía: Hárold Villalobos

El preparador tico añadió que habla con Lorente, Maradiaga y Rodríguez de sus experiencias en los mundiales, lo importante que es el roce internacional y el objetivo del grupo es ser protagonistas en la eliminatoria rumbo a Qatar.

Jairo recordó que se retiró a los 24 años después de una ruptura en el ligamento de la rodilla izquierda, lo cual fue un golpe muy duro, tras jugar en el Municipal Liberia, Herediano, Guanacasteca y Osa, mientras en la Liga de Ascenso actuó con Liberia, Guanacasteca, San Ramón, Cartagena y San Lorenzo de Heredia.

“Fueron momentos muy duros, pero gracias a mi amigo Pablo Tabor, del Colegio Bilingüe Ciudad Blanca, pude mantener a mi familia. Me siento muy tranquilo y espero continuar con este proceso para que Nicaragua mejore y pueda pelear en las próximas eliminatorias a Catar 2022″, sentenció Villegas.