Armando Mayorga. 10 julio

El porqué los funcionarios de la CCSS se incapacitan más veces que el promedio de los trabajadores de Costa Rica es muy simple: la negligencia de médicos de la misma CCSS. También, la falta de sanciones por parte de las autoridades de la CCSS.

Las 128.000 incapacidades anuales, solo en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), son síntoma de enfermedad, no física, sino moral, tanto en médicos como en funcionarios que abusan del beneficio laboral por el hecho de que son ellos, en la misma institución, quienes tienen el poder de administrarlo.

Las cifras crean dudas, pues resulta vergonzoso que sea dentro de la entidad rectora de la emisión de incapacidades donde más se las receten.

A esto hemos llegado porque con los dedos de las dos manos se cuentan los médicos investigados por anomalías o sancionados (y ojalá despedidos) por falsas incapacidades. Los administradores de la CCSS hacen la vista gorda para no aplicar controles eficientes e impedir los excesos en que incurren sus trabajadores con un beneficio, que, cuando es falso, se convierte en delito.

La CCSS debe ser la primera en poner coto a la exageración de permisos médicos, no solo por el costo para la institución, sino por honradez y para dar confianza.

Las cifras crean dudas, pues resulta vergonzoso que sea dentro de la entidad rectora de la emisión de incapacidades donde más se las receten. En eso, influye el compañerismo y el compadraje en hospitales y clínicas luego de verse mucho las caras en horarios de día y de noche. Ante ello, algunos médicos sucumben por su incapacidad para decir “no” a ruegos de sus compañeros.

Dichosamente, el gremio médico está conformado mayoritariamente por personas dignas, éticas y solidarias, y, por ellas, por su buen nombre, es que quienes agravian su honorable profesión deben ser expuestos y sancionados.

Urge que la CCSS cree un registro de los médicos que acumulan más incapacidades para ejercer verificación, al azar, de lo que firman. Un doble control. Podrán tener fe pública, pero cuando está deslegitimada por unos, cuando se presta para delito, se justifica revisar.

Es más, los diputados deben reformar el artículo 52 de la Ley General de Salud para abrir a la verificación las incapacidades que emita un médico. De las autoridades en la CCSS, lo esperable, frente a tanto abuso, es menos discurso y más acción ante su incapacidad para poner fin a las anomalías.

(Video) Empleados de la CCSS se incapacitan 7 veces más que el promedio nacional

Twitter: @armandomayorga

Armando Mayorga es jefe de Redacción de La Nación.