13 mayo

Scotiabank, por cambios en su página de Internet, desligó las tarjetas con las cuales pagaba los servicios públicos y nos cortaron la electricidad por 24 horas. Somos dos adultos mayores, uno cardiópata y otro hipertenso. ¿Por qué Scotiabank no nos avisó para evitar los contratiempos? ¡Qué irresponsabilidad! ¡Qué desconsideración!

Contratiempos: dos viajes y seis llamadas a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), un día perdido de actividades planeadas, deterioro de alimentos en la refrigeradora, peligro de un accidente, gastos por alimentación y gasolina, importante impacto en nuestra salud física y emocional, etc. También destaco la soberbia, incomprensión e ineficiencia de los funcionarios de la CNFL.

Carlos Ponchner Lechtman, San Antonio de Escazú

Cobros sin sentido

De acuerdo con La Nación (7/5/18), en el 2015 se recaudaron en peajes ¢3.400 millones y se gastaron ¢2.075 millones en cobrarlos, una diferencia de ¢1.325 millones. Esta cifra no considera el gasto de combustible de los vehículos en las prolongadas esperas, el desgaste de los motores y la contaminación producida, lo que posiblemente dejaría en rojo la ecuación. ¿Cuántas horas hombre se pierden?

Por otro lado, es inconcebible que en este caos vial se aumente el problema con los peajes. Es increíble la miopía del gobierno que no ve que, por recoger colones, el país está perdiendo millones. Si en Costa Rica hay más de un millón y medio de vehículos, ¿por qué no suben el marchamo ¢5.000? Así tendrían un ingreso más de cinco veces superior sin mover un dedo.

Al igual que este caso, hay cientos de trámites y timbres en que es más cara la impresión que lo que valen, cobros en que es más caro el control que lo que recaudan, que se podrían eliminar sin mayor problema. Estas situaciones están plenamente identificadas y solo se requiere la determinación de eliminarlas. Si se eliminan o corrigen cinco situaciones de estas al mes, al cabo de cuatro años habremos ganado en eficiencia y más en calidad de vida.

Ricardo Pacheco Carranza, San José

Derechos adquiridos

¡Cuánto fervor para apelar por los derechos adquiridos de los empleados del gobierno! ¿Y nuestro derecho a recibir servicios de calidad? Algunos tienen muy claros sus derechos, pero no sus deberes. Mientras los empleados públicos exigen sus derechos en términos de porcentajes y segundos laborados, no están muy claros en que a cambio deben brindar servicios de calidad.

Mientras algunos exigen que se respeten sus derechos adquiridos, todos vemos que se irrespetan nuestros derechos a recibir servicios públicos de buena calidad. ¿Y si hacemos un quid pro quo? Los servidores públicos cumplirían sus deberes, mejorarían los indicadores de calidad de los servicios prestados y, entonces, el gobierno pagaría las anualidades por desempeño. Esa es la idea del pago de anualidades.

Carla Fonseca Flores, San José

Consejos de Ottón

En las elecciones de 1978 emití mi último voto para favorecer la elección de un presidente. Desde esa fecha, decepcionado por la falsedad de los políticos, perdí la credibilidad en ellos y pasé a formar parte de los abstencionistas.

Cuando pensaba que mi criterio no cambiaría, pues no encontraba honestidad en las palabras de ningún político, me encontré con el artículo “Consejos para los nuevos diputados”, escrito por Ottón Solís (La Nación, 1/5/2018). Me llenó de gran satisfacción descubrir en ese mensaje que todavía existe por lo menos una persona en la política dispuesta a servirle al país con honestidad.

Creo en lo que escribe Ottón, pues no imagino un diputado saliente que deje consejos de esa índole a los nuevos diputados si él no hubiera predicado con el ejemplo, máxime que actuar de esa forma dentro de un gremio donde predomina la vagancia, el favoritismo y la irresponsabilidad, debe haberle ganado muchos adversarios a Ottón Solís, que estarían poniendo en evidencia la falsedad de sus palabras.

Nos queda por ver cuántos actuarán en la forma en que Ottón lo aconseja.

Carlos Campos Ureña, Tres Ríos de La Unión