Cartas

Cartas a la columna: Cobro de Scotiabank

Banco llama aunque cuenta está al día

El 20 de mayo llamaron del banco Scotiabank para cobrar la cuota de un préstamo hipotecario, pero la deducción es automática y en el estado de cuenta aparece que se hizo el rebajo. Aunque lo reporté al banco, todos los días me llaman para decir lo mismo: que hay un atraso en el pago. Espero que el banco resuelva la situación y no manche mi récord crediticio por un error de ellos.

Luz Herrera García, Granadilla

¿Cómo envío una carta a la columna? Por correo electrónico a cartas@nacion.com o por WhatsApp, al número 61350204. Debe adjuntar copia de su cédula por ambos lados.

Falta de respeto

Qué vergüenza dan los representantes del Primer Poder de la República en una interpelación en la que montaron un show falto de conocimiento, leen las preguntas que los asesores les preparan y otros con gritos creen demostrar conocimiento. Qué poca altura y falta de respeto demuestran.

Eduardo Sancho Ortiz, Cartago

Agradecimiento

Quiero agradecer en nombre propio, de mis dos tías y de mis hermanos la excelente atención y el cuidado que recibimos durante la vacunación contra la covid-19. Especialmente resalto la labor de los voluntarios, muchos de ellos estudiantes del área de salud de la Universidad de Costa Rica, quienes nos atendieron en el comedor de la sede Rodrigo Facio.

Hubo orden en la fila para entrar, los conserjes limpiaban cada vez que un paciente dejaba la silla y la vacunación y las debidas explicaciones durante el proceso denotan el complejo, pero orquestado, trabajo logístico. La vocación de esas personas fue notorio. Mil gracias a ellas y a la Caja.

Eugenia Soto Suárez, San Pedro

Cifra escandalosa

¿De dónde salen los ¢46.000 millones que el Ministerio de Trabajo autorizó en la convención colectiva de Recope? Choferes y jardineros ganan sumas superiores al salario gerencial promedio que pagan otras instituciones públicas. Así de fácil se regala el dinero del pueblo, mientras se encarece cada día más el precio de los combustibles.

El presidente ejecutivo dice alegremente que redujeron los beneficios para dejarlo en esa cantidad. ¿Qué dicen las leyes que regulan a las asociaciones solidaristas y los sindicatos? ¿Dónde quedó el cumplimiento de la normativa? ¿A quién le importa la economía del país?

Quizás sean de la filosofía de que si los impuestos no alcanzan para favorecer a los empleados públicos para eso están los entes financieros internacionales con los cuales el país se endeuda para pagarles lo que pidan.

Rafael A. Fallas Garbanzo, Cartago

Competencia

Concatenadas la pandemia y la estrategia de competencia desleal practicada a vista de las autoridades, cadenas farmacéuticas de capital foráneo y nacional (principalmente las primeras) en desmedida ambición lucrativa están aniquilando a las farmacias comunitarias nacidas merced al esfuerzo y don de servicio de costarricenses, usualmente farmacéuticos.

Estos últimos brindaban atención personal a los clientes, con un interés genuino en la salud de la población, antepuesto al lucro, los auxiliaban en sus dolencias menores y hasta perdonaban ocasionalmente el pago de los medicamentos. Eran centros de salud de confianza de los distintos núcleos de población.

Ahora reina la despersonalización y el lucro descarnado, y en el día a día vemos que van cerrando sus puertas multitud de estos establecimientos de costarricenses genuinos, pues las cadenas, apoyadas en su enorme capital, venden a precios aun al costo cobrado por las farmacias comunitarias, y nadie hace nada por corregir este desafuero.

René Roblero Rodríguez, Heredia

Mala idea

Da vergüenza la prepotencia y falta de respeto de los diputados al interpelar al ministro de Salud. Primero, lo ofenden al no recibirlo en la primera convocatoria y, luego, lo interpelan con argumentos ofensivos por su desempeño profesional y una labor que ha sido reconocida por la mayoría del pueblo como positiva.

Los ya gastados diputados utilizan métodos de interrogación como el vecino del norte. Politiquerillos haciendo gala de posturas como bailarinas de cabaré barato trataron de hacer de las suyas sin entender que el pueblo ya sabe quiénes son y de qué viven.

En un año electoral no esperaba gran cosa, porque al igual que brotan las zompopas en el campo y hacen daño a los cultivos, germinan las malas ideas, los propósitos, los intereses y las visitas cuestionables en el Congreso. Para todo lo anterior no hay vacuna.

Luis Fernando Moya Morux, Montes de Oca

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