Daniela Cerdas E.. 23 febrero
El cura Luis Francisco Calvo Bolaños tenía 39 años cuando fue condenado. Foto archivo.
El cura Luis Francisco Calvo Bolaños tenía 39 años cuando fue condenado. Foto archivo.

La diócesis de Ciudad Quesada permitió que el cura Luis Francisco Calvo Bolaños continuara ejerciendo el sacerdocio a pesar de que en 2004 había sido condenado por abuso sexual agravado.

Él fue sentenciado por el Tribunal de Juicio de San Carlos a cuatro años de cárcel por ese delito en perjuicio de una persona menor de edad.

Así lo admitió la misma diócesis en un comunicado que envió este viernes como respuesta a una información de Canal 7.

El caso se remonta al 12 de octubre del 2000, cuando el menor de 16 años acudió a la casa cural de San Martín de Ciudad Quesada, para recibir una consejería espiritual. Su madre lo acompañó y luego se retiró.

Según la versión del muchacho, él tuvo que besar en la boca al religioso para que lo dejara salir. Al llegar a su casa rompió en llanto y relató lo sucedido.

Por el hecho, el cura fue condenado en el 2004 y estuvo en prisión dos años, pues resultóle otorgaron el beneficio de libertad condicional.

Según la diócesis, ellos realizaron la investigación y se comunicó con la Santa Sede para dar seguimiento al caso de Calvo.

Este seguimiento, dijeron, se dio por varios años y finalizó en el año 2010 “sin que hubiera ninguna condena ni impedimento para que mantuviera su ejercicio sacerdotal. Esto por cuanto, no todos los actos de abuso son iguales en términos de gravedad”.

"Por indicación de la Santa Sede, se facultó a los obispos de la diócesis de entonces, Monseñor Ángel San Casimiro y, posteriormente, Monseñor Oswaldo Brenes (q.d.D.g) para que permitieran la continuidad del sacerdote en su ejercicio. La Santa Sede mantuvo seguimiento del caso y ordenó un proceso de acompañamiento espiritual y psicológico, el cual se llevó a cabo.

“El entonces secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Ladaria, mantuvo contacto frecuente con el obispo de la diócesis. Tras este seguimiento, la Santa Sede indicó que, superadas las causas por las cuales el sacerdote fue condenado en el ámbito civil, el Padre Francisco podría seguir ejerciendo”, dijo la diócesis de Ciudad Quesada en el comunicado.

Para 2014, el sacerdote Francisco Calvo era parte del clero diocesano y podía ser nombrado en diferentes parroquias.

Sin embargo, según la misma diócesis, el 17 de diciembre de 2018 una persona mayor de edad interpuso una denuncia “ante el hecho de una conducta sexual inapropiada por parte del sacerdote”. Esta fue recibida de modo formal por parte de monseñor José Manuel Garita Herrera, actual obispo de San Carlos.

“El 21 de diciembre, monseñor Garita se reunió con el sacerdote, quien aceptó la acusación. Ese mismo día, monseñor Garita impuso al Padre Francisco Calvo la pena de suspensión canónica en virtud de su autoridad y de acuerdo con el Código de Derecho Canónico.

Monseñor José Manuel Garita y la iglesia de Ciudad Quesada, se han manifestado en contra de los abusos sexuales contra menores y en contra de conductas inapropiadas de los sacerdotes.”, indicó la diócesis.

Consultado el obispo emérito Ángel San Casimiro, rechazó cualquier relación con el regreso de Calvo al sacerdocio, pues, afirma, que en el 2007, él asumió la diócesis de Alajuela.

No obstante, el religioso confirmó la autorización por parte del Vaticano para reintegrar al padre Calvo de lo que se encargó su sucesor en San Carlos, Oswaldo Brenes.

"En el 2007 yo pasé a la diócesis de Alajuela, en eso yo no tuve nada que ver (en el reintegró de Calvo al sacerdocio). Eso fue un pequeño error de monseñor Garita. Yo, en 2007, ya estoy en Alajuela y a él donde se le reintegra es en el 2010, así que mi nombre no tiene por qué aparecer ahí (...).

"De la Santa Sede de Roma le permiten al obispo, en su discernimiento, como quiera que no fue muy grave, digamos, el pecado que cometió (Calvo) no fue tan, tan grave, le dieron la facultad de que si era oportuno podía efectivamente reintegrarlo al ministerio (de la Iglesia), dijo San Casimiro tars consultas de este medio.

Trascienden denuncias

La información trasciende en momentos en que se conocen otras denuncias contra religiosos.

Entre ellas está el caso del sacerdote Mauricio Víquez Lizano, contra quien el Juzgado Penal de Desamparados dictó una orden de captura internacional, el martes anterior, pues el cura salió del país. A él se le sigue un proceso por el delito de violación en perjuicio de un menor de edad.

Además, contra él hay nueve denuncias presentadas dentro del derecho canónico.

La captura se dictó ante el riesgo de que el asunto pueda prescribir en los próximos meses. La denuncia contra Víquez se presentó el año anterior y se tramita en el expediente 18-000854-0994-PE.

Dos días después de que se conociera la situación de Víquez, un empresario de nombre Arnoldo Villalta denunció que el sacerdote Hernán Castillo Huertas, lo abusó y lo violó durante su adolescencia, hace 36 años. El cura ya está retirado por edad.

En enero, el sacerdote Sidar Monge Quesada fue condenado por el Tribunal Penal de Heredia a seis años de prisión luego de que los jueces lo hallaran culpable de abusar sexualmente de un monaguillo menor de edad en el 2009.