Irene Rodríguez. 7 mayo
Esta semana nuestro país está sometido a nuevas restricciones para bajar los contagios. Sin embargo, muchas personas deben salir a trabajar y hacer otras diligencias. Fotografía: Rafael Pacheco
Esta semana nuestro país está sometido a nuevas restricciones para bajar los contagios. Sin embargo, muchas personas deben salir a trabajar y hacer otras diligencias. Fotografía: Rafael Pacheco

La tasa de contagio de covid-19 en Costa Rica bajó en la última semana, al pasar de 1,37 a 1,32, de acuerdo con el análisis semanal de la Universidad Hispanoamericana (UH).

No obstante, este número aún es señal de que las infecciones siguen al alza.

“Aun cuando descendió levemente, este índice continúa estando sumamente elevado para todo el país”, resumió el médico y epidemiólogo Ronald Evans, coordinador del informe.

¿Por qué si este indicador bajó hay preocupación? Porque sigue estando muy superior a 1.

La tasa de contagio, tasa R o número básico de reproducción, es un indicador que refleja a cuántas personas sanas, en promedio, infectaría un portador del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19.

Si este indicador es mayor a 1 significa que la transmisión va en aumento.

Una tasa de 1,32 implica que, si tenemos un grupo de 100 personas con el virus, estas transmitirían la infección a 132 personas. Hace siete días, estas 100 personas habrían pasado la infección a 137.

En otras palabras, esta semana la cantidad de contagios sigue creciendo, a un ritmo menor que hace siete días, pero cada grupo de infectados esta semana da origen a un grupo un 32% mayor.

Así se lee la tasa R

La tasa R es un valor promedio porque hay personas que, al tomar los cuidados necesarios, no infectarían a más, mientras que otras, por desconocimiento y por las actividades que realizan podrían infectar a varias.

Debemos tomar en cuenta que este virus puede transmitirse antes de que los individuos presenten síntomas, y eso facilita su diseminación.

Si se toma en cuenta el tiempo de incubación del virus, las infecciones que sirvieron para calcular este indicador se dieron unos seis días antes.

Este indicador es muy volátil y puede cambiar en pocos días, pues depende de las interacciones y dinámicas humanas. Sin embargo, sí es un valor importante al analizar el comportamiento de una enfermedad infecciosa.

Lo ideal es que R sea inferior a 1, ya que un índice en 1 diría que cada portador del virus, le pasa, en promedio, el virus a una persona más y la infección se mantiene constante.

Un índice por debajo de 1 es señal de que el ritmo de casos nuevos va hacia la baja.

Si el valor es superior a 1 la evolución de la enfermedad tendrá mayor velocidad.

Un detalle que debe tomarse en cuenta: R no habla de cuán agresiva o letal es una enfermedad, ya que mide la velocidad a la que este virus se transmite, pero esto sí tendrá impacto sobre el número futuro de casos.

Entre más contagios se den, pueden aumentar las hospitalizaciones y las muertes.

Otro punto importante: la acción de una tasa de contagio también depende de la cantidad de casos activos que puedan propagar el virus.

Una tasa de contagio de 1,32 como la que vemos hoy, en un lugar con muchos casos activos puede dar origen a más casos que una tasa de 1,5 en un lugar con muy pocos casos.

O, por el contrario, una tasa de 0,5 en un lugar con muchos casos, puede dar origen a más infecciones que la de 1,37 en un lugar con pocas personas que puedan transmitir la enfermedad.

Hospitales se llenan
El Hospital México destinó 25 cubículos de su edificio nuevo para el tratamiento de la covid-19. Fotografía: CCSS
El Hospital México destinó 25 cubículos de su edificio nuevo para el tratamiento de la covid-19. Fotografía: CCSS

Otro factor que preocupa a los investigadores es que el número de casos continúa al alza. El promedio diario de los siete días de la semana pasada se ubicó en 1.991, esta cifra fue superior en 721 casos a la semana anterior, un 56,7 % más.

La tasa de incidencia pasó de 247,7 a 388,6 casos por cada millón de habitantes. Para dar una idea, este número ya es considerado “de riesgo muy alto” según el análisis, y es el más alto que Costa Rica ha presentado en la historia de la pandemia.

“Esto da idea del vigoroso incremento de casos de dicha enfermedad que ha ocurrido en el país en los últimos días”, recalcó Evans.

Esta situación preocupa a los analistas, pues la situación en los hospitales nacionales es crítica. Este jueves se registraron los números máximos de internamientos desde el inicio de la pandemia: 1.153, de las cuales 409 están en cuidados intensivos.

“Estamos en un momento muy angustiante, ya que la atención hospitalaria para pacientes con covid-19 llegó a su máxima capacidad y se comienza a rechazar personas con la enfermedad por la inexistencia de camas para alojarlos”, cita el reporte.

“Todos los esfuerzos que se han venido haciendo para impedir el colapso de los servicios son, en este momento, insuficientes. La situación que no se deseaba llegó”, añade el documento.

Para Evans, esto es una señal que debe llamar a todas las personas a la acción.

Contagio por provincias

Como R es un valor que depende de las dinámicas humanas, no es igual en todo el país. Cada provincia lleva su propio ritmo.

No obstante, la preocupación de los especialistas es que todas las provincias tienen un indicador superior a 1.

Alajuela encabeza la lista, con un 1,4. Aquí 100 portadores infectarían a 140. Esta tasa provincial es menor a la mayor vista la semana anterior, cuando Heredia tenía un 1,69.

Le sigue Cartago, con 1,38; Heredia, con 1,32; y San José, con 1,31.

Nuevamente las provincias costeras registraron números menores. Guanacaste muestra 1,29; Puntarenas, 1,22; y Limón, 1,19. En la provincia caribeña 100 personas le pasarían el virus a 119.

Preocupación por la mayoría de cantones

El análisis por cantones se enfoca en ver el riesgo en la cantidad de casos de covid-19, según la población de cada uno.

Lo anterior también se hace porque el cálculo de la tasa de contagio no es factible en lugares con menos de 25.000 habitantes, situación que se da en varios territorios del país.

Se considera categoría de alto riesgo cuando hay más de 250 casos por millón de habitantes, por lo que más personas podrían contagiar.

En el grupo de alto riesgo, por primera vez desde que comenzó la pandemia, hay 53 cantones, el 64,63% del total.

De estos, los que muestran mayores tasas son San Isidro de Heredia, con 774,9 casos por millón de habitantes, San Pablo, también en Heredia, con 769,2 y Atenas, en Alajuela, con 749,8.

Por su parte, los que preocupan por registrar una R mayor son Esparza (Puntarenas), con 1,91, Atenas, con 1,83 y Liberia (Guanacaste) y Naranjo (Alajuela), ambos con 1,63.

En cambio, solamente hay cuatro (el 4,88%) en categoría de muy bajo riesgo (menos de 100 casos por millón de habitantes). De ellos, tres son de la provincia de Guanacaste: Hojancha, Nandayure, La Cruz. El último es Río Cuarto, en Alajuela.

Analistas piden realizar más pruebas
Esta es el porcentaje de pruebas positivas en Costa Rica durante las últimas semanas. Gráfico: UH
Esta es el porcentaje de pruebas positivas en Costa Rica durante las últimas semanas. Gráfico: UH

De acuerdo con Evans y su equipo, uno de los puntos en los que más flaquea la atención a la pandemia en nuestro país es con la cantidad de pruebas realizadas.

Esto puede medirse con un indicador llamado porcentaje de positividad, es decir, el porcentaje de personas que salen positivas dentro de todas las pruebas realizadas.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que el porcentaje de positivos sea idealmente del 5% o al menos no pase de un 10%, cifra que Costa Rica dejó de ver desde mediados de junio.

Si este número se sobrepasa, podría inferirse que no se están haciendo las pruebas suficientes, porque se estarían dejando ir casos que muestran síntomas muy leves pero que podrían infectar a más personas.

En este momento, nuestra positividad es superior al 30%.

“Basado en el número de pruebas que se realizan, las subidas bruscas del índice de positividad podrían alertarnos rápidamente sobre un próximo posible colapso de los sistemas de salud”, manifestó Evans.

El especialista pide a las autoridades realizar más pruebas diagnósticas.