Aarón Sequeira. Hace 6 días
José Figueres Ferrer, presidente de la Junta de Gobierno que comandó el país luego de la Guerra Civil de 1948, le da un mazazo a una de las almenas del Cuartel Bellavista (actual Museo Nacional), como abolición simbólica de la edificación y del ejército como institución permanente en Costa Rica. Eso sucedió el 1.º de diciembre de 1948. Foto: Mario Roa.
José Figueres Ferrer, presidente de la Junta de Gobierno que comandó el país luego de la Guerra Civil de 1948, le da un mazazo a una de las almenas del Cuartel Bellavista (actual Museo Nacional), como abolición simbólica de la edificación y del ejército como institución permanente en Costa Rica. Eso sucedió el 1.º de diciembre de 1948. Foto: Mario Roa.

El proyecto para crear un nuevo feriado, de pago no obligatorio, recibió la aprobación en primer debate este lunes en el plenario de la Asamblea Legislativa.

Se trata del 1.º de diciembre, que los legisladores buscan fijar como un feriado para conmemorar la decisión de la Junta Fundadora de la Segunda República de abolir el ejército como institución permanente en Costa Rica, decisión tomada en esa fecha, en 1948.

Con esta ley, se eliminará el feriado del 12 de octubre, fecha en que se celebraba el “encuentro” de culturas en el país.

La iniciativa contó con el voto afirmativo de 47 congresistas presentes en el Congreso, al momento del primer debate. Además, se dio la aprobación del proyecto precisamente un día después de que, este domingo, se hayan celebrado los 71 años de esa decisión.

Feriado de pago no obligatorio significa que los trabajadores tiene derecho a disfrutar el feriado. En cuanto al pago, según información del Ministerio de Trabajo, las empresas que pagan el salario semanalmente, por tiempo efectivo, no están obligadas a reconocer el feriado si los empleados no lo laboran y, en caso de que un asalariado trabaje ese día, se le hace un pago sencillo.

En el caso de centros de trabajo que reconocen todos los días del mes, el día no se rebaja aunque no se labore y, si es necesario trabajar, se debe adicionar un pago sencillo para completar un pago doble.

Al defender la aprobación de la iniciativa, el liberacionista Wagner Jiménez destacó que la no existencia del ejército como institución permanente es una de las cosas por las que se conoce a Costa Rica en el mundo.

“Esto es una conquista histórica. Aprobar esta ley contribuirá a que las intenciones de nuestros abuelos de tener una patria próspera no fenezca”, dijo Jiménez, quien también destacó la madurez de todas las fracciones políticas del Congreso que dieron su apoyo a la propuesta.

Jiménez es el autor de la iniciativa (expediente 21.137).

El verdiblanco también destacó, como promotor de la abolición del ejército, al fundador de Liberación Nacional (PLN), José Figueres Ferrer.

La Carta Magna tiene, en el artículo 12, la proscripción del ejército aprobada inicialmente por la Junta de Gobierno comandada por Figueres Ferrer.

La jefa liberacionista, Silvia Hernández, dijo que este lunes los congresistas hicieron historia para que el próximo año se celebre con un feriado la abolición del ejército.

La verdiblanca citó a la jueza Elizabeth Odio, hoy presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con quien compartió una actividad en que ella dijo que la Constitución de 1949 aportó tres elementos fundamentales: mantener las garantías sociales, el voto femenino y, como tercer hecho histórico y trascendental, la abolición del ejército.

“Pertenecemos a un selectísimo grupo de países que renunciaron a contar con un ejército”, dijo. Agregó que fue una apuesta clara al modelo de desarrollo, “cuyos réditos hemos disfrutado, a un modelo de convivencia social que nos permite contar con la vía institucional para resolver nuestras diferencias".

También celebraron la iniciativa Roberto Thompson, Luis Fernando Chacón y Jorge Luis Fonseca.

Enrique Sánchez, del Partido Acción Ciudadana (PAC), destacó ese hecho histórico como uno de los referentes que definen al país como nación y dijo que la respuesta a quienes preguntan cómo se defiende este país pasa por la sólida institucionalidad, la Caja de Seguro, las universidades, el Poder Judicial y la Sala Constitucional.

“Podemos recurrir a un Estado que resuelva nuestras demandas, sin acudir a las armas”, dijo Sánchez.

Añadió que, frente al ámbito internacional, acude Costa Rica al sistema multilateral que garantiza un entendimiento y bases comunes de respeto a la democracia y las instituciones que la sostienen.

También, destacó la inversión en educación, que no solo pasa -dijo- por construir escuelas, sino invertir en la educación, en el combate a la desigualdad, el uso de esa herramienta de movilidad social.

En tanto, la expresidenta legislativa Carolina Hidalgo destacó las intervenciones de los diputados en este debate y dijo que sería lo esperable para otros debate que se traigan a colación tantos datos.

No obstante, alegó que si José Figueres estuviera vivo en este momento, lamentaría las posiciones de muchos legisladores sobre política migratoria, sobre propuesta de seguridad para aumentar las penas y otras que se han debatido en esta Asamblea.

Sánchez manifestó que la abolición del ejército ha diferenciado a Costa Rica de países como Chile, donde las acciones del ejército han hecho perder la vista como nunca antes a los manifestantes de ese país, o Bolivia, donde por una petición de las fuerzas armadas es que el presidente esa nación renunció a su puesto.

“El 1.º de diciembre tiene un valor simbólico”, dijo el frenteamplista José María Villalta. Recordó que si bien la decisión se tomó en el seno de la Junta Fundadora de la Segunda República el 25 de noviembre, se materializó un año después cuando la Asamblea Constituyente proscribió la institución en la Constitución Política.

Eso sí, fue el 1.º de diciembre de 1948 en que se celebró la decisión de eliminar el ejército, con el mazazo simbólico de destrucción del cuartel Bellavista dado por José Figueres a una de las almenas de ese edificio.

Luego, el ministro de Seguridad, Edgar Cardona, le entregó las llaves del cuartel al entonces ministro de Educación, Uladislao Gámez, para que se convirtiera esa barraca en el actual Museo Nacional, precisamente ubicado al costado sur del actual edificio principal de la Asamblea Legislativa.