El fenómeno de El Niño se perfila como uno de los principales desafíos climáticos para Costa Rica en los próximos meses. Según lo estimado por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), este fenómeno se extenderá durante todo el segundo semestre de este 2026 e inclusive durante los primeros meses del próximo año.
Ante la previsión de menos lluvias y un aumento en las temperaturas, las autoridades articulan una respuesta integral para mitigar los efectos en la población y la economía.
El presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alejandro Picado, confirmó en entrevista durante el programa Nuestra Voz de Amelia Rueda, que la CNE asumió el liderazgo para coordinar el plan de contingencia que ya se encuentra activo con su respectivo cronograma y presupuesto.
Este esfuerzo unifica el trabajo de entidades clave como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Acueductos y Alcantarillados (AyA) e Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca).
“Tenemos un plan hoy de contingencia activado, un cronograma, el presupuesto, es decir, lo que necesitamos para que todos nos preparemos para eso”, confirmó el jerarca de la CNE.
Así, mientras las autoridades trabajan en el plan de contigencia, el AyA trabaja junto a las Asadas locales para atender las fugas en la infraestructura y optimizar el recurso.
Puntos principales del plan de contingencia
Picado explicó que, aunque el fenómeno tendrá alcance nacional, la vigilancia se concentra de manera especial en la provincia de Guanacaste, todo el corredor seco y diversas zonas del Valle Central. Se proyecta que los impactos más severos se comiencen a sentir a partir de enero.
“Es una zona en donde tenemos que poner la atención especial, porque es una zona que se va a ver bastante impactada”, indicó.
Sin embargo, las autoridades detallaron que durante El Niño podría registrarse un incremento de lluvias en el Caribe, por lo que las medidas específicas que la CNE compartirá próximamente contemplan ese escenario.

Menos consumo de agua y electricidad: lo que piden a la población
En paralelo al plan de contingencia que lidera la CNE, Picado recalcó que el éxito depende en gran medida de los hogares costarricenses.
Según precisó, las principales recomendaciones son dos: ahorrar agua y electricidad.
“18% ha incrementado el consumo de agua en el último año, entonces es importante que valoremos que ahora hay más personas también consumiendo agua y hay más personas consumiendo electricidad porque tienen aires acondicionados en sus casas”.
“Desde ya todos tenemos un llamado importante a tener ese tipo de conciencia social, porque el fenómeno del niño, como típicamente ya lo sabemos desde el histórico del 2015, afecta el sector agro, el sector pecuario, el sector pesquero, las microempresas también”, amplió el jerarca.
La urgencia de estas medidas se respalda con los datos de la Red de Estaciones Meteorológicas de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Según los análisis de esta institución, basados en los modelos del IMN, Costa Rica enfrentará una disminución en las lluvias de entre un 10% y un 30%. Al mismo tiempo, las temperaturas se elevarán entre 0,5 °C y 1 °C por encima del promedio normal.
Guanacaste registrará las temperaturas más altas, mientras que la vertiente del Caribe ya arrastra un déficit acumulado de precipitaciones.
Melissa Chacón, meteoróloga de la UNED, explicó que este panorama representa una amenaza directa a la vida cotidiana: la reducción de agua pone en riesgo la productividad agrícola y la disponibilidad de pasto para el ganado, lo cual podría desencadenar un encarecimiento en los productos básicos de consumo diario.
Para hacer frente a este escenario, la UNED divulgó una serie de recomendaciones prácticas:
- Ahorro de agua: Reparar cualquier fuga doméstica, cerrar el grifo al lavar platos o cepillarse los dientes, reutilizar el agua de enjuague para limpiar pisos y regar los jardines únicamente en la noche o madrugada.
- Uso de electricidad: Minimizar el uso del aire acondicionado optando por ventilación natural, cambiar la iluminación a bombillos LED, aprovechar la luz del día y desconectar los aparatos eléctricos que no estén en uso.
- Sector agropecuario: Ajustar los calendarios de siembra basándose en los boletines oficiales del MAG y el IMN, implementar sistemas de riego eficientes (como el goteo) y diversificar los cultivos.
- Prevención y salud: Se insta a evitar totalmente las quemas agrícolas y hogueras por el alto riesgo de incendios forestales. Además, se recomienda a la población mantenerse hidratada, usar protección solar y prestar especial atención a la salud de niños y adultos mayores ante el calor extremo.
