Juan Diego Córdoba. 18 junio
El 19 de noviembre del año pasado, los diputados de la Comisión de Limón pidieron explicaciones al entonces director de carrera, Matías Chaves; a la vicerrectora de Docencia, Marlen León; y al director de la sede de Limón, Juan Diego Quesada. Fotografía: Alejandro Gamboa.
El 19 de noviembre del año pasado, los diputados de la Comisión de Limón pidieron explicaciones al entonces director de carrera, Matías Chaves; a la vicerrectora de Docencia, Marlen León; y al director de la sede de Limón, Juan Diego Quesada. Fotografía: Alejandro Gamboa.

Los diputados de la Comisión de Limón solicitaron al Ministerio Público y a la Procuraduría de la Ética, investigar la posible responsabilidad penal de las autoridades de la Universidad de Costa Rica (UCR), por el fracaso de la carrera de Marina Civil.

La casa de enseñanza superior ha invertido al menos ¢7.700 millones desde 2012, cuando se inauguró la carrera, sin que hasta el momento se haya graduado ningún estudiante por la falta de cumplimiento de requisitos internacionales.

La situación tiene a una decena de estudiantes avanzados a la espera del título como ingenieros mercantes, mientras que el futuro de otros 130 alumnos quedó en el limbo. La Universidad desconoce cuándo podrá cumplir todos los pendientes.

Para la apertura de esta carrera, nunca existieron estudios de factibilidad ni viabilidad, según reconocieron las mismas autoridades académicas a los legisladores.

La decisión de pedir la intervención de la Fiscalía surge luego de que una subcomisión especial legislativa indagara sobre las aparentes irregularidades y atrasos.

“Acordamos enviar copia del presente informe al Ministerio Público, así como a la Procuraduría de la Ética, a fin de que sean dichas instituciones las que de acuerdo a sus competencias, puedan indicar si existe responsabilidad penal por parte de las autoridades de la Universidad de Costa Rica”, indica el documento aprobado por unanimidad en la Comisión de Limón.

En marzo, además, siete estudiantes avanzados demandaron a la UCR en la vía contencioso administrativa por la imposibilidad de graduarse e incumplimiento de promesas, pues se les ofreció una doble titulación con la Universidad de Cádiz, España, sin que nunca se concretara un convenio con ese centro académico especializado.

Investigaciones oportunas

La vicerrectora de Docencia, Marlen León, aseguró que el informe de los diputados “es bastante parcial”, pues, según ella, no considera las medidas que se han implementado en los últimos dos años para contrarrestar la problemática. No obstante, afirmó estar de acuerdo con que se investiguen las eventuales anomalías con la carrera.

“Creo que es importante que se haga una investigación por las autoridades competentes para determinar los diferentes grados de responsabilidad de la gran cantidad de personas que han intervenido en la carrera.

"Estamos hablando que son siete años que se han dado muchísimas actuaciones y también han intervenido diferentes autoridades, cada quien es responsable de lo que se haga en el periodo de tiempo en el que se encuentra”, manifestó León.

De acuerdo con la vicerrectora, además hay solicitudes de investigación ante la Contraloría Universitaria y procedimientos disciplinarios contra varios funcionarios y profesores, entre ellos el primer director de carrera, José María Silos.

Explicaciones

Ante el foro investigador, rindideron cuentas el rector de la UCR; Henning Jensen; la vicerrectora de Docencia, Marlen León; el exdirector de la carrera, Matías Chaves (renunció el día de su comparecencia); el exvicerrector de Docencia, Bernal Herrera; la exrectora de la UCR, Yamileth González; el exdirector de la sede de Limón, Ricardo Wing; la exvicerrectora de Docencia, Libia Herrero; y el exdirector de la carrera, José María Silos.

En declaraciones a la subcomisión investigadora, Jensen reconoció que “se ofreció a una población vulnerable, una posibilidad de futuro y luego se frustraron o decepcionaron esas expectativas”.

Mientras el primer director de Marina Civil, José María Silos, reconoció que la Universidad tenía serias carencias cuando empezó a ofrecer los estudios en esta materia.

“No había ni un libro, no había ni un material, ni los programas de las materias estaban hechos, estaba la enumeración del plan de la carrera, pero no había nada. No estaban desarrollados los programas”, afirmó Silos.

Además, los profesores Óscar Porras, Francisco Rojas, Nelson Soto y Alejandra Ramírez aportaron sus declaraciones, al igual que el representante estudiantil Yeison Mora.

Universidad de Costa Rica invirtió $3,8 millones en edificio, seis meses antes de suspender la carrera de Ingeniería Marina Civil. Fotografía cortesía de la UCR
Universidad de Costa Rica invirtió $3,8 millones en edificio, seis meses antes de suspender la carrera de Ingeniería Marina Civil. Fotografía cortesía de la UCR
¿Inversión necesaria?

La última gran inversión de la Universidad la ejecutó en mayo anterior, cuando inauguró un edificio valorado en $3,8 millones con laboratorios y equipos para las ingenierías de Marina Civil y Química. Ambas suspendieron su matrícula para nuevo ingreso por diferentes problemas.

Dentro de los equipos adquiridos para esta carrera se encuentra un simulador naval, valarodo en $767.000.

El equipo no ha sido utilizado desde diciembre del año pasado, según indica el informe realizado por los diputados de Limón.

“Aunque el exdirector de la carrera, Matías Chaves, aseguró que el simulador se encuentra en funcionamiento, la docente de Marina Civil, María Alejandra Ramírez, manifestó ante una pregunta, que ‘desde diciembre del año pasado el simulador de navegación no está en uso’”, menciona el documento.

Una de las advertencias de los legisladores es que este equipo se deteriore.