
El sector empresarial hizo un recuento de los efectos negativos por la caída del tipo de cambio por debajo de los ¢500. El valor de la divisa llegó a ¢492,48, el valor más bajo en casi 20 años, según los registros del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).
Destrucción de empleos, pérdidas económicas, menos competitividad y empresarios asfixiados fueron algunas de las consecuencias señaladas por líderes de cámaras empresariales a La Nación.
Jorge Luis Araya, director ejecutivo de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), indicó que la caída sostenida del tipo de cambio continúa generando efectos adversos sobre la base productiva nacional.
Especialmente, indicó, en actividades vinculadas a la exportación, el turismo, la agricultura, la agroindustria y todos los sectores que reciben sus ingresos en moneda extranjera, pero pagan la mayoría de sus costos en colones.
Al final, están obligados a destinar más dólares para cumplir con sus compromisos.
“La apreciación del colón (frente al dólar) ha provocado una reducción inmediata en los ingresos de miles de empresas, lo que compromete su capacidad de operación, inversión y contratación de personal”, señaló Araya. Ante esto, los sectores afectados han alzado su voz.
Tipo de cambio asfixia al turismo, dice Canatur
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) manifestó, en un comunicado de prensa, su “profunda preocupación” ante el efecto que el actual nivel del tipo de cambio porque asfixia al sector en plena temporada alta.
“Durante los meses de mayor visitación, las empresas enfrentan incrementos naturales en sus gastos, contratación de personal temporal, mayores consumos de servicios básicos, reforzamiento de operaciones, mantenimiento y adquisición de insumos para garantizar la calidad del servicio. Sin embargo, estos costos se pagan en colones, mientras que una parte significativa de los ingresos del sector ingresa en dólares”, explicó la directora ejecutiva de Canatur, Shirley Calvo.
A esta realidad se suma la caída en el número de llegadas internacionales de turistas al país (por todas las vías), pues redujo “aún más” los ingresos, en un momento en que se requiere mayor liquidez para sostener la operación.
Según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Costa Rica contabilizó 2.349.461 llegadas internacionales de turistas a octubre del 2025, lo que implica una caída de un 1,8% respecto a las 2.392.531 registradas en el mismo período del 2024.
Exportadores dicen tener dificultades
Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), comentó que al sector se le “hace dificilísimo y muy complicado” hacerle frente a los gastos por el bajo precio del dólar, pues prácticamente todos están en moneda local.
“Hemos hecho un llamado al Banco Central para que el próximo 18 de diciembre baje la Tasa de Política Monetaria (TPM) de 3,50%, donde se encuentra hoy, a 3,25%, para generar menos presión al tipo de cambio”, comentó Pérez.
Adicionalmente, pidió al Banco Central que siga en la línea de los últimos meses, de comprar dólares para incrementar sus reservas internacionales y no generarle más presión al tipo de cambio.
“Si el Banco Central no hubiese hecho estas compras de reservas internacionales, nos podría haber bajado el tipo de cambio entre ¢25 y ¢30 adicionales”, señaló.
Cuando el dólar baja, los ingresos de exportación disminuyen en colones, afectando a empresas que ya están operando con márgenes ajustados. Esto reduce su capacidad de inversión, limita la actividad productiva y está obligando a muchas a recortar personal o evaluar el cierre de operaciones.
— Óscar Arias Moreira, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria
Agro advierte pérdida de competitividad
Desde la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) se expresó una “profunda preocupación” por el impacto que el actual tipo de cambio está teniendo sobre el sector agroproductivo.
Según comentó Óscar Arias Moreira, presidente de la organización, la “fuerte apreciación del colón” frente al dólar está afectando directamente la competitividad de los productores nacionales y, con ello, poniendo en riesgo el empleo y el sustento de miles de familias en zonas rurales y costeras.
“Hoy, en 2025, estamos enfrentando ese mismo nivel cambiario (de hace casi 20 años), pero con costos de producción del 2025, mucho más elevados por el incremento en insumos, energía, mano de obra, transporte y servicios. Esta combinación (...) representa un golpe severo para las actividades agropecuarias, agroindustriales y acuícolas”, apuntó Arias.
El presidente de la Cámara, también advirtió que el tipo de cambio actual amenaza empleos, ingresos familiares y la estabilidad de territorios donde el agro es el principal motor de desarrollo.
