Marvin Barquero. 8 marzo
Tras unos 10 años de investigaciones, algunas fincas ya tienen plantaciones comerciales con nuevas variedades de café que cuadruplican la cosecha de las actuales, como esta plantación en Naranjo. Ahora se pretende avanzar más en las labores conjuntas Foto: Albert Marín.
Tras unos 10 años de investigaciones, algunas fincas ya tienen plantaciones comerciales con nuevas variedades de café que cuadruplican la cosecha de las actuales, como esta plantación en Naranjo. Ahora se pretende avanzar más en las labores conjuntas Foto: Albert Marín.

Investigaciones conjuntas del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) y la multinacional Starbucks permitirán evaluar la resistencia de diferentes variedades del café ante los hongos de la roya, la antracnosis y el ojo de gallo.

Durante cuatro años se evaluarán cinco genotipos, para determinar la producción y el rendimiento de beneficiado (conversión volumen/peso) y su capacidad para superar las diferentes enfermedades del cafeto.

Las indagaciones incluyen también las características de grano vano (descarte), granulométricas (medición, tamaño y graduación) y organolépticas (textura, olor sabor, aromas) de esas variedades de café, según un convenio firmado entre el Instituto y la compañía multinacional, este viernes 8 de marzo.

Otro de los aspectos a evaluar durante los cuatro años es la adaptación y resistencia de los tipos de café a las condiciones del cambio climático.

El Icafé y Starbucks investigan desde hace varios años nuevos tipos de café para adaptarlos a las condiciones de clima, suelos, altura y otras características de las zonas cafetaleras de Costa Rica.

La preocupación surge ante la alta susceptibilidad de las variedades existentes a enfermedades y al clima hostil, lo cual contribuyó a disminuir los rendimientos de esa actividad productiva en el país.

Costa Rica obtiene actualmente promedios de alrededor de 24 fanegas en fruta (corresponden a igual cantidad de quintales o sacos de 46 kilos de grano beneficiado) como rendimiento cafetalero por hectárea, con una caída desde las cerca de 30 fanegas que obtenía una o dos décadas atrás. La susceptibilidad al clima y a las enfermedades, así como la vejez de las plantaciones son las principales causantes.

Por esa razón, uno de los objetivos es tener nuevas variedades resistentes que ayuden a aumentar la productividad. De esa manera, se recuperará el volumen de producción del país que cayó de unos 3,2 millones de fanegas hace cerca de 10 años, a alrededor de 2 millones de fanegas actualmente.

Starbucks tiene en Costa Rica un centro global de investigaciones para el café.

Líderes en investigación

El convenio firmado este viernes pone en coordinación a dos entidades líderes en la investigación cafetalera en el país, afirmó la directora ejecutiva del Icafé, Xinia Chaves.

“Este convenio acerca a dos grandes centros de investigación, precisamente en este momento en el cual se requiere de variedades de una mayor resistencia y adaptables al cambio climático, lo cual favorece el objetivo principal que tienen ambas instituciones: la búsqueda de mejores condiciones para el productor de café”, comentó Chaves.

En tanto, el director Global de Starbucks Coffee Agronomy, Carlos Mario Rodríguez, resaltó los objetivo de cooperación de esa empresa. “La compañía Starbucks –detalló– cree firmemente en la cooperación y en el trabajo conjunto. El Icafé representa al sector cafetalero nacional y el fin común es mejorar las condiciones socio económicas de los caficultores de todo el país”.

Chaves y Rodríguez firmaron el convenio donde se definen claramente los compromisos de ambas instituciones, que tienen como objetivo común la búsqueda de una caficultura competitiva para mejorar las condiciones socioeconómicas de los productores de café, se detalla en un comunicado de las entidades para informar del pacto.

El Icafé, recuerda el mismo documento, tiene como misión facilitar, promover y regular la actividad cafetalera de Costa Rica, con el objetivo de alcanzar la sostenibilidad y la competitividad de la caficultura en procura del bienestar socioeconómico de sus participantes.

La empresa Starbucks, en tanto, posee una hacienda en las faldas del volcán Poás, donde se aplican conceptos de buenas prácticas para un cultivo más rentable e investiga en la selección de nuevos genotipos de café de alta calidad con resistencia a enfermedades. Es uno de los mayores compradores de café de calidad de Costa Rica.