Áncora

Esas maravillosas novelas llamadas evangelios

Los evangelios son el modelo e inspiración de la novela moderna

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Muy bien. Por un momento vamos a poner entre paréntesis las posibles virtudes teológicas, salvíficas y soteriológicas de los evangelios. Vamos a considerarlos desde la óptica literaria. La pasión - saga - misión de Cristo conforma con la estructura básica del mito del héroe: familia de reyes, humilde cuna, peregrinaje a través del desierto, pruebas iniciáticas, tentaciones, iluminación en la Verdad, regreso, prédica, milagros -que podrían ser asimilados a los trabajos de Hércules, las hazañas de Jasón o las proezas de Ulises-, sacrificio de su propio ser, traición, juicio, martirio, triunfo y apoteosis final. Como las grandes sinfonías románticas, los evangelios comienzan en modo menor, y modulan al modo mayor para su majestuosa conclusión. El lema de los evangelios es “per aspera ad astra” (Dante), esto es: “por el camino del dolor hacia las estrellas”. Los cuatro evangelios constituyen una macronarrativa como podrían serlo las siete novelas de En busca del tiempo perdido de Proust.








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